La paciente que se ha sometido a quimioterapia y radioterapia también necesita asesoramiento en la etapa de recuperación del cabello, mientras se le ayuda a reiniciar los hábitos cosmético-estéticos que tuviera previos al diagnóstico de cáncer.
Es importante que tome medidas para evitar la exposición al sol. También deberá mantener la cabeza al descubierto durante un mínimo de cuatro horas diarias, emplear champús neutros específicos, y lavar y secar la cabeza suavemente, con posterior aplicación de productos hidratantes en el cuero cabelludo. En cualquier caso, deben emplearse cosméticos no agresivos y que la piel y al cabello puedan tolerar.
La finalidad de todas estas medidas es devolver a la paciente su imagen inicial o, en algunos casos, crear una nueva imagen con la que se sienta bien.
