
Estos días leíamos en la prensa una noticia que, como médico, me llamó la atención:
«El porcentaje de mujeres que acceden a la formación MIR, como médicos preparándose para ser especialistas, es prácticamente del 70 %».
Aunque es conocida la tendencia creciente de la participación femenina en múltiples ámbitos de la actividad profesional, empresarial y social en general, la cifra del ¡¡70 %!! como especialistas médicos en sus diferentes disciplinas, me resulta espectacularmente llamativa, y expresa un desequilibrio claro en favor de la mujer, en una actividad que en principio no tiene porqué ser especialmente indicada para uno u otro sexo.
Ello me lleva a una reflexión, tratando de explicar el fenómeno: se me ocurre que cuando se trata de esfuerzo y constancia, tan necesarios para sacar adelante una tarea tan dutra como una especialización médica, tal vez sí que exista una diferencia que nos lleva a las mujeres a conseguir mayores éxitos. A la vista está.