Ácido hialurónico: el ácido de la juventud

El ácido hialurónico es ya un gran conocido de las masas: se menciona en revistas y televisiones, nos lo recomiendan en la parafarmacia, nos lo prescribe el médico… pero ¿sabemos qué es y cómo actúa?

 

Ácido hialurónico

Ácido hialurónico para deportistas, aficionados a los cosméticos, adictos al anti-aging; todos hemos oído más de una vez hablar sobre las bondades de este gel polivalente. En primer lugar, es necesario aclarar que el ácido hialurónico está presente de forma natural en nuestro organismo.

Se trata de una sustancia con textura de gel que proporciona densidad e hidratación en los tejidos. Se puede sintetizar en laboratorio, obteniendo una molécula idéntica a la que nuestro cuerpo produce, y se puede emplear de forma terapéutica en las articulaciones, para paliar las molestias producidas en caso de artrosis, por ejemplo.

En medicina estética, el ácido hialurónico se divide en varios tipos, según su reticulado y capacidad para rellenar.

Lo podemos aplicar mediante inyecciones subcutáneas en zonas donde las arrugas son profundas, elevando y suavizando ópticamente el surco. La capacidad del producto para atrapar moléculas de agua permite crear un relleno de aspecto muy natural que durará varios meses para ir luego reabsorbiéndose sin que queden marcas o secuelas posteriores.

Su utilización hoy día es muy habitual en pómulos, surcos nasogenianos, para aumento del volumen labial o cicatrices.

Existen también presentaciones que permiten rellenar arrugas finas, el famoso “código de barras” alrededor de la boca, o surcos poco profundos, como el malar o las ojeras, las arrugas finas del entrecejo que el botox no acaba de alisar… siempre aplicando el producto mediante una precisa técnica de inyección subcutánea.

Y para un rejuvenecimiento global, disponemos de la técnica de mesoterapia con ácido hialurónico, que en combinación con vitaminas y antioxidantes actúa desde el interior de la piel. Son los llamados “skinboosters”, verdaderas inyecciones de vitalidad y juventud que se distribuyen por toda la piel de la cara, el cuello, escote o manos, según las necesidades. Esta terapia proporcionará hidratación, brillo y densidad a la piel, reactivando la producción de colágeno y fibras de soporte que también frenarán la flacidez.

En Clínica Sarabia combinamos estos tratamientos con otros como botox, tecnología LED, medicina láser y con los mejores productos elaborados en laboratorios farmacéuticos de primer nivel.

Llámanos y te aconsejamos sin coste para tí sobre el tratamiento de rejuvenecimiento facial que necesitas.

 

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